GINECOLOGÍA Y OBSTETRICIA
La fisioterapia obstétrica proporciona a la mujer embarazada una mayor y mejor preparación para el parto a través de estrategias y acciones fundamentales, para que el alumbramiento sea más natural y evitar o disminuir complicaciones.
Podemos ayudar a la paciente en el post-parto y durante el puerperio, asesorando, previniendo y tratando aquellas posibles secuelas provocadas por el parto.
PREPARACIÓN AL PARTO
En esta etapa previa al parto, debemos realizar un trabajo de preparación en el cual se abordan los siguientes aspectos:
- Preparación del suelo pélvico, mediante el trabajo de tonificación y flexibilización de la musculatura perineal utilizando técnicas de contracción activa, masaje y estiramiento de la musculatura perineal. Esto va a permitir afrontar mejor el estiramiento máximo que se producirá en el parto. Con ello reduciremos de manera importante las posibles secuelas post-parto.
- Preparación física general de la embarazada en función de las características individuales de cada mujer.
- Aprendizaje del pujo fisiológico (en espiración) menos lesivo para el bebé y para la madre.
- Aprendizaje de las distintas posturas facilitadoras del proceso de dilatación y del descenso del bebé por la pelvis hasta el nacimiento (biomecánica obstétrica).
- Tratamiento de la patología dolorosa de la embarazada: lumbalgia, ciática, dolor en las articulaciones de la pelvis, dolor de espalda…
RECUPERACIÓN POST-PARTO
Abordando las principales secuelas producidas por parto vaginal o por cesárea. Tales como:
- Recuperar la musculatura abdominal y perineal.
- Tratar las lesiones específicas producidas durante el embarazo y el parto.
- Tratamiento de la cicatriz de cesárea o de episotomía.
- Diástasis abdominal.
- Flacidez abdominal.
- Recuperación física general y sexualidad.
PROLAPSO
Descenso de los órganos de la cavidad pélvica (vejiga, útero y recto).
Debido a los partos, el estreñimiento crónico, la edad (menopausia), componentes genéticos, deportes de impacto que incluyan saltos, abdominales, correr, etc. los sistemas de suspensión y sostén (ligamentos, fascias y músculos) de las vísceras pélvicas ceden en mayor o menor medida y esto desencadena la aparición del prolapso.
Las pacientes diagnosticadas de prolapso genital: cistocele (caída de vejiga), rectocele (caída del recto), histerocele (caída del útero), deben ser informadas y tratadas, independientemente del grado del mismo y de si existen o no síntomas asociados (incontinencia, sensación de pesadez, etc.). Si no se hace nada en los estadios iniciales, con el paso del tiempo las probabilidades de que la situación se agrave son muy elevadas y las soluciones a posteriori son mucho más complejas y, en los casos que requieren cirugía, de mayor riesgo.
La fisioterapia es el tratamiento de elección en estadios iniciales ya que son altamente eficaces y pueden prevenir o mejorar el prolapso
Los que mejor responden a la fisioterapia son el prolapso de vejiga y de útero. El que responde en menor medida es el de recto. Los síntomas asociados a esta situación como la incontinencia urinaria, la sensación de pesadez o bulto en la zona genital, el dolor, etc. pueden desaparecer completamente o mejorar de forma importante.
En los casos más avanzados, el objetivo es evitar que aumente el grado de descenso y conseguir una mejoría o eliminación de los síntomas asociados. Si la opción quirúrgica es inevitable o el especialista ha considerado que es lo mejor, es muy importante realizar el tratamiento fisioterápico como complemento a la misma, potenciando así sus resultados y evitando recidivas a corto plazo.
CICATRICES PERINEALES
Episiotomía, Cirugía…
“La episiotomía es el corte que realiza el obstetra o la matrona durante la fase expulsiva del parto con el objetivo de intentar facilitar la salida del bebé y evitar desgarros de la zona perineal y anal en la mujer»
Estudios recientes demuestran que el masaje perineal durante el embarazo y mantener un buen tono de esta musculatura, reduce significativamente el porcentaje de episiotomías realizadas. Por lo tanto si no hay contraindicación médica que lo impida es muy importante aprender a realizarlo durante el embarazo, a partir de la semana 15 de gestación.
Una vez que la episiotomía se ha realizado es fundamental que además de la revisión ginecológica acudas a la revisión postparto de la fisioterapeuta. Te duela o no la zona al mantener relaciones sexuales o al realizar actividades cotidianas, pueden existir adherencias, fibrosis excesiva, bridas cicatriciales, etc. que afecten al correcto funcionamiento de las estructuras musculares y ligamentosas que hay a su alrededor.
El tratamiento precoz de las molestias o disfunciones provocadas por la episiotomía, (dolor durante las relaciones sexuales, al sentarse, incontinencia urinaria, etc.) hace que estos desaparezcan rápidamente, con técnicas sencillas como el propio masaje perineal, estiramientos, etc.


















